14 julio 2021 5 MIN de lectura

La esperada luz verde a la Ley de Startups

Tras tres años de espera del sector, el pasado martes el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital hizo público el borrador del Anteproyecto de la Ley de Startups, para someterlo desde ese mismo día a audiencia pública. Con ello, España da un primer (y pequeño) paso para un marco regulatorio que incentive a la creación de nuevas empresas de corte digital y tecnológicas.

Un impulso al ecosistema emprendedor

El texto incluye varias medidas fiscales favorables, pero discretas: las ‘startups’ pagarían un 15% del impuesto de sociedades, frente al 25% que vienen pagando hasta ahora. Para fomentar la inversión, el anteproyecto también facilita las llamadas ‘stock options’: según explicó Nadia Calviño, ‘se elevará el importe de la exención máxima anual del IRPF de 12.000 a 45.000 euros anuales’. Asimismo, se eleva de 60.000 a 100.000 euros la cuantía máxima de deducción por inversión.  

 Más allá de los términos fiscales, una de las grandes apuestas del texto presentado, es la atracción de los teletrabajadores extranjeros y de los llamados ‘nómadas digitales’, que podrán solicitar un visado especial y ajustarse a un régimen tributario menos restrictivo.  

 Para acogerse a estas medidas, entre muchas otras, la empresa debe tener su sede social y más de la mitad del empleo con contratos en España, tener una antigüedad menor a cinco años (siete en el caso de pertenecer a los sectores de biotecnología e industrial), no estar cotizada, no distribuir dividendos, facturar menos de 5 millones de euros y tener carácter innovador. 

 

Un primer paso para la tramitación de la Ley

Es importante recordar que, aunque es una Ley que lleva tiempo anunciándose por parte del Ejecutivo, en estos momentos se encuentra en una fase preliminar, por lo que aún queda mucho camino por recorrer hasta que se vea aprobada definitivamente en el Boletín Oficial del Estado.

Siguiendo los próximos pasos de su tramitación, tras la fase de audiencia e información pública que vivimos la semana pasada y que se extiende por un período de quince días (21 de julio), el texto aún debe someterse, en primera instancia, a varios estudios e informes sobre su necesidad y oportunidad. Estos informes serán remitidos, previa celebración de la Comisión General de Secretarios de Estado y Subsecretarios, al Consejo de Ministros para su aprobación como Proyecto de Ley.

En fase parlamentaria, el proyecto de Ley de Startups debe pasar por el Congreso de los Diputados y el Senado. En la Cámara Baja, se abrirá un plazo para la presentación de enmiendas y, con carácter posterior a la reunión e informe de la Ponencia, la Comisión de Asuntos Económicos y Transformación Digital debatirá las enmiendas. En caso de aprobarse, se remitirá el texto al Senado para dar comienzo a un procedimiento similar en dicha Cámara. Si el Senado no introduce vetos o enmiendas al texto, este se publicará en el Boletín Oficial del Estado. En caso contrario, se devolverá al Congreso de los Diputados, que deberá ratificar o no dichos cambios para, finalmente, publicar el texto definitivo de la ley en el Boletín Oficial del Estado.

 

Una propuesta positiva que sirve de base para el sector

El borrador presentado por el Gobierno acompaña al sector emprendedor con, a priori, un paquete de medidas muy positivas. Sin embargo, desde el ecosistema startup se reclama que la norma abarque otros temas y demandas que no se han tratado con suficiente profundidad. En este sentido, la tramitación parlamentaria es una oportunidad para que los actores interesados introduzcan medidas y cambios de mayor calado.

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