3 julio 2020 16 MIN de lectura

Prioridades de la Presidencia alemana del Consejo de la UE

El 30 de junio la Presidencia croata del Consejo de la Unión Europea terminó su primer mandato, Alemania asumió el cargo y lo mantendrá hasta que la Presidencia portuguesa comience en enero de 2021. Esta será la decimotercera vez que el país asume el papel y la segunda desde que se estableció el sistema de tríos de la presidencia.

La anterior Presidencia Alemana tuvo lugar durante el primer mandato de Angela Merkel como Canciller de Alemania, mientras que la actual Presidencia marcará el fin de su papel como líder del país. Cuando Alemania asumió la Presidencia en 2007 la crisis financiera estaba en sus etapas iniciales y una vez más, la Canciller Merkel se enfrenta a una crisis económica y política mundial.

La emergencia de la pandemia de Covid-19 y sus repercusiones han exigido que Alemania reoriente las prioridades de su Presidencia para los próximos seis meses. De ahí que la respuesta de la UE a la crisis sea el principal tema del programa, con especial hincapié en la aprobación del Fondo de Recuperación «Próxima generación de la UE» y del presupuesto de la UE, es decir, el Marco Financiero Plurianual 2021-2027 (MFF). Dado que el período de transición del Brexit termina en diciembre, un acuerdo con el Reino Unido sobre la futura relación se convierte en una prioridad fundamental. Además, conforme al programa de la Comisión Europea, tanto la transición digital como la verde tendrán un papel importante.

Teniendo en cuenta el contexto mencionado, el programa de la Presidencia alemana «Juntos por la recuperación de Europa» se divide en los seis capítulos siguientes:

01 La respuesta de Europa a la pandemia de COVID-19

02 Una Europa más fuerte y más innovadora

03 Una Europa justa

04 Una Europa sostenible

05 Una Europa de seguridad y valores comunes

06 Una Unión Europea eficaz para un orden internacional basado en normas y anclado en la colaboración

01 La respuesta de Europa a la pandemia de COVID-19

El Gobierno de Alemania mantiene que se necesita una respuesta europea para superar la crisis actual, para lo que el «establecimiento rápido de un instrumento de recuperación temporal que se integre en el Marco Financiero Plurianual ( MFP ) y se aplique en el marco del Semestre Europeo» representa una prioridad fundamental. La Presidencia dispondrá de un primer intento de lograr ese resultado en la próxima reunión presencial del Consejo Europeo, que se celebrará los días 17 y 18 de julio. En base a las declaraciones de líderes como el Presidente francés Emmanuel Macron se podría llegar a un acuerdo en esos días. Las cuestiones más difíciles son la falta de voluntad de algunos Estados Miembros de ampliar el Marco Financiero Plurianual y el balance entre las subvenciones y los préstamos dentro del Fondo de Recuperación.

Sin embargo, una vez que se llegue a una decisión en el Consejo, el Parlamento Europeo tendrá que aprobar el MFP propuesto. Este proceso podría tener dificultades: los Miembros del Parlamento (MEP) señalaron que la vinculación del Fondo de Recuperación con el Semestre Europeo -un instrumento de la Comisión Europea (CE)- dejará al Parlamento sin control sobre el plan de recuperación. Además, el Parlamento exigió en varias ocasiones que se aumentaran los recursos propios de la Unión Europea. Esta petición fue considerada parcialmente por la CE, que en su propuesta para el Fondo de Recuperación y el MFP contempla nuevos recursos por medio de un impuesto digital, un impuesto sobre los plásticos de un solo uso, un ajuste de carbono en la frontera o un impuesto «a las empresas que se benefician del mercado único». 

Otra cuestión que se plantea en el programa es el «fortalecimiento» del mercado único. Para ayudar a los países a recuperarse, la CE aprobó una medida temporal que permite a los Estados Miembros aprobar medidas de ayuda estatal para ayudar a las empresas que operan en su territorio. Sin embargo, la diferencia de recursos a los que tienen acceso los Estados miembros afecta al alcance del apoyo que pueden prestar, lo que crea una situación que podría poner en peligro la competitividad de algunos países y las bases de un mercado único. Por ejemplo, Alemania representa el 51% de las ayudas aprobadas, mientras que Italia sólo representa el 15,5%. Para evitar una tendencia negativa, la Presidencia alemana propone evaluar «de forma continua» el marco temporal de las ayudas estatales.

02 Una Europa más fuerte y más innovadora

En este capítulo, la Presidencia alemana se centra en tres cuestiones. En primer lugar, la Presidencia desea aumentar la soberanía digital de la UE trabajando en su política digital. En la propuesta se destacan los siguientes puntos: la creación de un sistema de vigilancia de las capacidades digitales, el establecimiento de una infraestructura digital europea soberana y resistente, la adopción de normas comunes para las nuevas tecnologías y la promoción del uso de datos compartidos. Aunque estas prioridades ya coincidían con la transformación digital prevista por la CE, es evidente que la crisis del Covid-19 ha puesto de manifiesto la necesidad de una mayor autonomía de la cadena de suministro de la UE también en la esfera digital.

En segundo lugar, está la mejora de la competitividad de la economía de la UE. La Presidencia se centrará en los reglamentos favorables a las pymes y en la conclusión de las negociaciones del diálogo tripartito sobre los fondos estructurales, con la intención de utilizar esos fondos para ayudar a las regiones a desarrollar una economía innovadora, sostenible y resistente.

El tercer elemento del programa alemán relacionado con el sector digital se centra en medidas financieras como un impuesto digital y una ley de transición financiera. En cuanto al primero, la OCDE está examinando actualmente una propuesta para un impuesto mundial, pero la Unión Europea se ha comprometido a crear un impuesto a nivel comunitario incluso si fracasan las negociaciones. Recientemente los Estados Unidos (EE.UU.) se retiraron de las negociaciones en la OCDE y advirtieron a los miembros de la UE que tomarían represalias contra la adopción de un impuesto de forma unilateral. Por lo tanto, el desafío no sólo será la aprobación de un impuesto digital europeo sino también la gestión de las tensiones que puedan surgir con los Estados Unidos. 

03 Una Europa justa

El tercer grupo de prioridades tiene como objetivo aumentar la cohesión social y la solidaridad. Las principales iniciativas, que se dieron a conocer antes del programa, consisten en el desarrollo de un umbral de salario mínimo en la UE y de un marco de ingresos mínimos en la Unión. Además de estos proyectos, la Presidencia desea contribuir a la igualdad de género y a la justicia intergeneracional. Asimismo, el programa considera que la elaboración y el debate del Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer es esencial para una Europa más justa. 

Por último, el capítulo también incluye la Conferencia sobre el futuro de Europa. La Conferencia ha recuperado su importancia, ya que podría utilizarse para encauzar un relato de reforma y reconstrucción de la Unión después de la crisis actual. Según lo propuesto, la Conferencia recogerá las opiniones de los ciudadanos de la Unión Europea durante un período de dos años, lo que significaría que podría comenzar durante la Presidencia alemana y terminar durante la Presidencia francesa de 2022, involucrando a los Estados Miembros políticamente más relevantes en un proceso de identificación de las cuestiones clave de la Unión Europea.

04 Una Europa sostenible

La Presidencia reafirma su compromiso con el Acuerdo Verde Europeo y desea contribuir a la legislación pertinente, como el 8º Programa de Acción Ambiental y la Ley Europea sobre el Clima, que harán que la neutralidad climática europea en 2050 sea jurídicamente vinculante. Se mencionan como fuentes de inspiración del programa la Agenda de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible de 2030 y el Acuerdo de París.

El programa contempla medidas en sectores específicos como el transporte, la energía y la agricultura. En relación con este último sector, las negociaciones sobre la Política Agrícola Común (PAC) después de 2020 ocuparán un lugar central. Como respuesta a la «Estrategia de la granja a la mesa» de la CE, la Presidencia tiene previsto presentar conclusiones sobre el bienestar animal y el etiquetado de los alimentos. Además, el programa prevé que el Consejo participe en la redacción de la nueva Agenda del Consumidor, que será presentada por la CE en el segundo semestre de 2020.

05 Una Europa de seguridad y valores comunes

Con un debate a nivel del Consejo sobre el Estado de derecho, la Presidencia alemana pretende reafirmar los valores europeos. Además, el programa quiere luchar contra los crímenes de odio y el racismo, al tiempo que persigue la «democratización» de Internet. En cuanto a los asuntos de seguridad, se añaden como prioridades el «terrorismo de derechas» y el «extremismo violento de derechas», junto con el «terrorismo islamista». Por último, la presidencia también se propone reformar el sistema europeo común de asilo y mejorar la protección de las fronteras exteriores contra la migración irregular a través del nuevo mandato de Frontex.

06 Una Unión Europea eficaz para un orden internacional basado en normas y anclado en la colaboración

Las prioridades de la acción exterior de la UE vienen dictadas mayoritariamente por el actual contexto internacional: las negociaciones con el Reino Unido sobre la futura relación y la gestión de las tensiones con China. En cuanto al primer tema, la Presidencia se compromete con la Declaración Política acordada conjuntamente -una declaración que el negociador principal de la UE, Michel Barnier, acusó al Reino Unido de no respetar- como base para el acuerdo. En lo que respecta a China, recientemente han surgido tensiones por la gestión de la crisis del Covid-19 y las acusaciones de ciberataques y campañas de desinformación. Aunque la cumbre UE-China se celebró hace un par de semanas, el programa prevé otra reunión de alto nivel entre los dos bloques «lo antes posible».

Otros temas en el ámbito internacional son la cooperación con África -concretamente la Área de Libre Comercio Continental (AfCFTA)-, Siria, las conversaciones de adhesión con los Balcanes Occidentales y el fortalecimiento y modernización de la Organización Mundial del Comercio (OMC). 

En conclusión, una vez más Alemania encabeza la Presidencia del Consejo de la UE en un momento de crisis. Esta circunstancia podría afectar a las prioridades originales que la Canciller Merkel y su equipo tenían en mente, como la transición digital y ecológica y el establecimiento de marcos de ingresos y salarios mínimos a nivel de la UE. La mayor parte de los esfuerzos deberán centrarse en lograr acuerdos satisfactorios para el MFP y la futura relación con el Reino Unido. Ambos tienen como fecha límite el final de este año, pero en el caso del MFP, la cuestión se hace más urgente porque involucra un Fondo de Recuperación que la economía y la sociedad de la UE necesitarán para aliviar y enfrentar las consecuencias de la crisis de Covid-19.

 

Miguel Ángel Zhan Dai  / Consultor

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